La pregunta es difícil, pero marca la expectativa de vida más de las 3.700 millones de mujeres que habitamos en el planeta. Por décadas continúas, los medios, la familia y los sistemas educativos nos han inoculado que el amor y dinero son las  metas principales de nuestra existencia.

A decir verdad a quién de nosotras no le gusta estar enamorada y ser correspondida por nuestro hombre ideal, y al mismo tiempo no tener problemas de dinero. Es el paraíso en la tierra.

En Mujer.life hemos decidido tocar este tema tan complejo que seguramente no acabará con la redacción de este post. Espero nos acompañes con tus comentarios.

Amor y dinero no lo tienen todos

Si partimos de la idea de que teniendo mucho dinero lo demás viene solo, incluyendo el amor, entonces bajaría considerablemente los suicidios de millonarios y famosos que en sus carta de despedidas alegaron tener más dinero del que pueden gastar, pero se siente vacíos y desdichados, sin propósito para vivir.

En ese debate existencial, una mujer sabia, como tú que seguramente lees este post, pudiera pensar que con todo el dinero del mundo no se puede comprar el cariño ni de un perro.

Pero hay otro dilema: sin bien el exceso de dinero sin amor correspondido no es suficiente para ser feliz, también es cierto que sin dinero la vida es miserable y paupérrima ¿O no?

Porque el dinero puede ayudar a que tengas una calidad de vida digna, y te garantiza el acceso igualitario a los bienes y servicios que necesitas para subsistir. ¿Pero cuánto necesitas? Es la gran pregunta que no termina de ser respondida con claridad.

Dinero versus amor: ¿Qué tanto lo necesitamos para nuestra felicidad? 

En términos de consumo, podría decirse que necesitamos dinero lo suficiente para satisfacer nuestras necesidades de comida, vivienda, vestido, calzado, salud, educación y entretenimiento. Lo básico, y solo eso.

Aunque como mujeres siempre hemos creído en Mujer.life que necesitamos más dinero  del promedio. En estos tiempos de crisis mundial, nuestra belleza y glamur requieren de una ayuda financiera permanente.  Si podemos obtener dinero sin depender de un hombre, ¡ah! mucho mejor.

Sin embargo, teniendo todas nuestras necesidades cubiertas pareciera que siempre queremos más, y más, sin límites. Muchas veces sin darnos cuenta nos enamoramos de la lucha, los vaivenes, la forma de conseguir el dinero, aunque después no nos parezca tan importante como creíamos.

Amor con hambre…

También está el otro extremo. Estamos rodeados de un montón de personas que no quieren y nos valoran por lo que somos y pensamos. Incluso, podemos tener hasta uno o dos hombres babeándose literalmente por nosotras, pero la falta de pesos en nuestros bolsillos nos hace vivir una vida limitada, restringida y vejada. Por momentos llegamos a sentir que no valemos.

¿Si pudieras cambiar todo el amor que profesamos y que recibimos por mucho dinero, a expensas de quedarnos sin una gota de cariño de nuestros seres queridos, lo harías? Algunas lo han hecho, pero no sé qué tan felices terminaron sus vidas.

En todo esto hay algo cierto: si uno no aprende a ser feliz con poco dinero, tampoco lo seremos si de la noche a la mañana nos volvemos millonarias.

¿Cómo somos felices si no tenemos amor y dinero a la vez?

La felicidad es una estado de ánimo para encarar la vida, para superar los problemas y vivir emociones intensas y diversas sin saber cómo será el desenlace, pero siempre con la convicción de aprender y vencer. Eso se experimenta al margen de si tenemos dinero o no, aunque más de seis ceros mensuales en nuestra cuenta bancaria tampoco  nos caería nada mal ¿cierto?

Porque el dinero es eso, un vehículo transitorio, va y viene; se gasta, se invierte, se gana y se pierde. Pero el amor es algo permanente en nuestra existencia humana. El amor es tan puro tato en una gota de rocío como en la inmensidad del mar.

 Queremos a nuestra madre, al novio, al perro, al vecino, al amigo de mi hermano, etcétera. Cuando lo que sentimos  es un sentimiento auténtico y legítimo, no puede haber dinero que valga. Esa es la razón porque las mujeres millonarias acaban infelices, son tan ricas que terminan pobre de alma.

Mujer. life te quiere feliz y próspera

Por lo que más quieras, no nos dejes solas en este candente debate. Necesitamos tus aportes y opiniones en la caja de cometarios. Dinos con cuál frase o idea estás de acuerdo y con cuál no.

No queremos tener la verdad absoluta en nuestras manos, queremos construirla con tu participación y tu buen juicio.

Mujer.life siempre cuidando de tu corazón y tu bolsillo.

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